Derecho de acceso público

En Suecia la naturaleza está abierta a todo el mundo, aunque hay que ser respetuoso y mostrar consideración tanto a las personas como a los animales. "Ni molestar, ni destruir", ésa es la regla básica del derecho de acceso público o allemansrätt, un derecho consuetudinario único de estancia en la naturaleza.

Está permitido montar una tienda de campaña durante un día o dos en terrenos no cultivados y alejados de casas habitadas. Se trata de un privilegio del que disfrutamos en Suecia, basado en la confianza mutua y en el respeto por la flora, la fauna y los seres humanos. Es importante cuidar bien de ese privilegio. Aquellos que optan por acampar en la naturaleza deben conocer todos los aspectos del allemansrätt. Está prohibido, entre otras cosas, abandonar residuos en ella. Una colilla en un bosque seco en verano puede ocasionar pérdidas millonarias. El vidrio, las latas, las bolsas de plástico y las chapas pueden lesionar a personas y animales. Lo que lleves contigo a la naturaleza también tiene que acompañarte de vuelta. Tampoco está permitido el uso de vehículos a motor campo a través.